La Oliva enfatiza en el término “proyecto”, la decisión de ingresar a su ser querido en este nuevo espacio social. Por múltiples causas, es una decisión difícil de tomar en el seno familiar.
Entendemos que cada persona, como cada familia, es muy singular, y resulta imposible generalizar situaciones, pero creemos que es el momento de derribar los prejuicios negativos, socialmente instituidos, acerca de la vida en una Residencia para Personas Mayores. Los cambios sociales conllevan a nuevas formas de organización familiar y ante esta situación, nuestra Residencia apuesta a que la vida en ella otorgue un nuevo espacio donde el Residente pueda encontrar el calor de un hogar y el cuidado necesario que merece. Dicho cuidado es cada vez más importante en la medida en que se incrementan las limitaciones o la dependencia de la persona.
Por otra parte, la estimulación afectiva y social como forma de prevenir el deterioro cognitivo, no genera ningún efecto secundario adverso, sino por el contrario, resultan ser el mejor camino para prevenirlo y retrasarlo.
La diferencia de vivir en nuestra Residencia Asistida radica en contar con el respaldo y la seguridad absolutamente necesaria de una Institución, la cual se encuentra conformada por personal técnico y profesionales especializados en el cuidado de Adultos Mayores. Los mismos se encuentran capacitados y basan su trabajo en el Modelo de Atención Centrada en la Persona, que implica dar prioridad a la relación con la misma, en un marco de absoluto respeto por su propia biografía.
Por último, es importante destacar que para cumplir nuestro Misión, atendemos en forma integral e interdisciplinariamente todas las necesidades y los deseos, que cada ser humano, en tanto único e irrepetible, se merece.
SER LA MEJOR RESIDENCIA ASISTIDA DEL PAÍS BRINDANDO A NUESTROS RESIDENTES UN SERVICIO DE EXCELENCIA.